sábado, 21 de septiembre de 2013

Loba






Este libro me gustó bastante, tanto por la fluidez del relato como por la historia en sí misma. Lo primero que llamó mi atención que el diseño de la portada y la sencillez de su título. Unos dibujos a ordenador, bien cuidados, portada mate a excepción del título... Era tentador. Al leerme la sinopsis sentí el impulso de comprarlo para leerlo, así que lo hice.  

He de admitir que nada más empezar a leer pensé que iba a ser otro libro de fantasía más, como otro cualquiera, tipo el señor de los anillos pero protagonizado por una mujer. Pues bien, me equivoqué terriblemente. Loba no tiene mucho que ver con El Señor de los anillos ni con cualquier otro libro. Es cierto que se desarrolla en un ambiente de magia pero, lejos de eso, la historia es bastante original si la comparamos con los últimos libros que han salido al mercado. 

 Protagonista atípica y, según opiniones generales de otros personajes, falta de belleza. Inteligente y diestra en batalla, pero de mente un tanto cerrada a lo evidente. Con una historia personal dura, un carácter poco femenino y maneras bruscas mas propias de un hombre. Soledad, que así se llama, logra cautivar al lector desde su primera aparición y no te libera hasta que cierras el libro al terminar la lectura. No se la puede catalogar en ningún momento de indómita o rebelde. Mas bien es una chiquilla que busca desesperadamente el amor y la atención de un padre que la ignora.
 Sobre los otros personajes, todos ellos tienen sus propios demonios. quizás en eso me recordó levemente a Canción de hielo y Fuego: Nadie es del todo bueno o del todo malo (aunque si que es cierto que los roles están mas marcados y simplificados en Loba)

 La historia (o historias) de amor tampoco es a lo que solemos estar acostumbrados, algo que verdaderamente agradezco (aunque las expresiones de afecto, llenas de cursilería, fueron demasiado para mi, e incluso en varios momentos me salté diálogos inútiles por sobredosis de azúcar en sangre. Por no hablar de que o yo soy tonta o el amor nació de un día para otro como los champiñones). 
El libro no se centra en el amor, se centra en la historia de Soledad y lo que ocurre con un dragón y un unicornio. El amor es simplemente un efecto colateral de todo ello, así que se le perdona esa dosis masiva de dulzor. 

 Aunque este libro tiene un enorme "pero": El tema de la religión y la moral. La autora mete información y lecciones de espiritualidad y moral cristiana (o creo yo que es cristiana) a través de actos, frases o decisiones de sus personajes. Ya he dicho que el libro me ha encantado, pero en muchos casos me he llegado a sentir un poco incómoda con la lectura. Claro que no es nada que no se pueda diluir con un poco de pasotismo. Por otro lado el hecho de que en la primera parte de la novela los acontecimientos se desarrollen de forma lenta y espaciada, obligando a la autora a acumular todo casi al final del libro, tampoco me gustó. 

 Aun así, en general, el libro está bastante bien. Es cierto que me esperaba un final menos aplastante, pero al menos me sorprendió y eso se agradece.